Y fuí feliz.
Tengo que reconocerle a Jim Carrey la muy buena transición de la comedia (ya casi cliché) al drama. Transmite la pinche desesperación y el desconcierto de estar atrapado en su propio cerebro, las ganas de escapar de ahí y conservar sus recuerdos.
Charlie Kaufman lográ una excelente historia y una muy buena transición de ella al cine. La recomiendo.

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